La Farmacogenómica para diagnosticar y tratar el dolor crónico.

dolor crónico

El dolor crónico es un problema de salud que, en muchos casos, no recibe la debida atención por parte de las autoridades médicas en diversos países.

Ha llegado a ser reconocido como un problema serio por la Organización Mundial de la Salud, declarando que las personas tienen derecho al “alivio del dolor crónico”, autorizando para ello el uso de opioides.

Medicamentos para el dolor crónico

El problema con la dosificación más adecuada para cada paciente, radica principalmente en las variaciones de las enzimas que matabolizan fármacos tales como la codeína.

Mientras que en algunos casos abandonan el cuerpo con demasiada rapidez, lo cual no brinda los resultados analgésicos esperados; en otros, provocan larga permanencia, lo que podría llevar a una intoxicación.

Además de la variabilidad en la duración del efecto farmacológico, las dosis inadecuadas también pueden producir efectos adversos graves, con lo cual se vería afectada la efectividad del tratamiento contra el dolor crónico.

Tratamientos para el dolor crónico

Las estrategias actuales de manejo del dolor crónico se diseñan utilizando la escalera de dolor de la Organización Mundial de la Salud, que comienza con medicamentos no opioides, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), progresando a opiáceos débiles y culminando con opioides fuertes.

Otros medicamentos para el dolor incluyen fármacos anticonvulsivos para la neuralgia. Además, las terapias que utilizan medicamentos antidepresivos pueden ayudar a reducir la ansiedad asociada al dolor crónico.

Enzimas del metabolismo del fármaco

El metabolismo de los fármacos y otros xenobióticos se divide a menudo en múltiples fases. Las enzimas de fase I son responsables de las modificaciones químicas de los fármacos.

Las enzimas de fase II están implicadas en la conjugación adicional de los metabolitos activos del fármaco. Los CYP hepáticos son una familia multigénica de enzimas que juegan un papel crítico en el metabolismo de muchos fármacos, con cada isoenzima del citocromo mostrando especificidades de sustrato únicas y susceptibilidad a la inducción e inhibición por productos químicos exógenos.

Los ensayos farmacogenómicos clínicamente útiles actualmente disponibles para la terapia del dolor crónico son más directos hacia la predicción de la toxicidad de los fármacos o el ajuste de la dosis.

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