¿Por qué heredamos problemas en la sangre y qué hacer para tratarlos?

problemas en la sangre

El factor de coagulación es una proteína en la sangre que permite la coagulación de la misma, lo que ayuda a detener el sangrado en una herida o lesión.

Las personas con hemofilia no poseen suficiente factor de coagulación (Factor  VIII o IX, según el tipo de hemofilia que padecen), lo que provoca grandes problemas en la sangre como por ejemplo que los sangrados sean prolongados con el subsecuente riesgo de pérdida de sangre.

En general los sangrados prolongados pueden ocurrir después de heridas, lesiones y extracción de piezas dentales, pero en los casos más graves pueden ocurrir después de contusiones sin cortes, o incluso, sin presencia de golpes o lesiones, lo que se conoce como sangrado espontáneo.

Riesgos y síntomas de los problemas de coagulación de sangre

Uno los problemas en la sangre más comunes de esta enfermedad es el sangrado de articulaciones, órganos internos y hemorragia cerebral, aunque en su forma más leve estos riesgos disminuyen y no es normal la presencia de sangrado espontáneo.

Aunque los síntomas son muy similares, existen dos tipos de esta condición son la hemofilia A (Deficiencia clásica de hemofilia o factor VIII) y la hemofilia B (Deficiencia de factor IX).

Estos dos tipos de hemofilia son causados ​​por mutaciones en diferentes genes.

En una forma rara de la hemofilia B, conocida como hemofilia B Leyden, las personas que la padecen sufren episodios de sangrado excesivo en la infancia, pero llegando a la edad adulta estos problemas experimentan una reducción.

Heredando problemas en la sangre

La hemofilia A y la hemofilia B se heredan en un patrón recesivo ligado a X. Los genes asociados con estas condiciones se encuentran en el cromosoma X, uno de los cromosomas sexuales.

Como los hombres sólo tienen un cromosoma X, una copia alterada del gen en cada célula es suficiente para causar la condición.

En cambio las mujeres poseen dos cromosomas X, por lo que tendría que originarse una mutación en las dos copias del gen para causar la presencia de hemofilia.

Conocer las probabilidades y riesgos acerca de la información genética de los padres proporciona pautas para el control y formas de tratamiento de esta enfermedad relacionada con problemas en la sangre.

El diagnóstico temprano es de gran ayuda en la prevención de lesiones y reducción de riesgos de hemorragias prolongadas.

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