El impacto de la genética en el virus de la gripe y todas sus variaciones

virus de la gripe

 

En 1918 hubo un virus de la gripe de enormes proporciones afectó a España, por lo cual es conocida como la Gran Epidemia de Gripe o la Epidemia de Gripe de 1918.

A diferencia de otras, que afectan principalmente niños y ancianos, muchas de las víctimas de la Gran Gripe de 1918 fueron jóvenes y adultos saludables, como también animales domésticos, como perros y gatos.

Análisis genético en el virus de la gripe

¿Qué dieron las muestras de la gran gripe?

Usando tejido pulmonar congelado de víctimas de la Gran Gripe de 1918, se pudo secuenciar el genoma completo del virus de la gripe.

Esta secuencia demuestra que, entre los virus de la gripe adaptados a mamíferos, este es el más parecido al de la gripe aviar. Estas investigaciones de apoyan la hipótesis de  que el virus de la gripe de 1918 es el ancestro común de los virus de la gripe porcina H1N1 clásica, así en humanos, como en cerdos también.

Antes de los estudios acerca del virus de 1918, dos cepas del virus de la gripe pandémica se encontraron para el estudio molecular: la cepa del virus H2N2 de 1957 y la cepa del virus H3N2 de 1968.

La pandemia de 1957 fue el resultado de la aparición de un virus de la gripe reconstruido en el que tanto HA como NA habían sido reemplazados por partes de genes fuertemente vinculados a las cepas de virus aviares.

La pandemia de 1968 fue resultado de un intercambio del H2 con un segmento de ARN de HA H3 cuyo origen es el virus aviar, conservando el gen resultante de N2 en 1957.

Utilidad del estudio de muestras genéticas 

Estudios recientes han logrado demostrar que en las cepas del virus de 1957 y las de 1968, fueron reemplazadas, con una probable derivación en los dos casos. Los fragmentos que fueron preservados fueron de las cepas del virus H1N1 que existía antes de 1957, codifican PA, PB2, la nucleoproteína, la matriz, y las proteínas no estructurales.

Analizar la secuencia del virus de la gripe de 1918 permitirá abordar virtualmente la base genética de la virulencia y la adaptación humana, lo que resultaría de gran ayuda a los estudios epidemiológicos.

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